Los láseres de diodo compactos son ideales para makers, hobby y pequeños negocios: bajo coste de entrada, mantenimiento sencillo y materiales versátiles.
Los open‑frame (desde ~200 €) son económicos y flexibles, pero deben usarse en zonas bien ventiladas.
Los de escritorio ofrecen carcasa cerrada, mayor seguridad y a veces igualan a los CO₂ – sin líquido refrigerante ni tubo CO₂.
Para metales, los diodos tienen límites; los láseres de fibra son mejores, mientras que solo algunos módulos IR marcan metal de forma limitada.
Fácil de usar, ampliaciones modulares y grabado fiable en madera, cuero, plásticos y metales revestidos.
Muchos modelos son modulares – añade Air Assist, carcasa o módulos más potentes según crezcan tus proyectos.
Los diodos modernos ofrecen 5–40 W ópticos. Para grabado, 5–10 W suele bastar; para cortar más rápido, 20 W o más.
Materiales adecuados
Mejor evitar
“Personalizamos más de 50 tablas por semana – el diodo de 10 W funciona fiable y con poco mantenimiento.”
— Taller de madera Rau, Frankfurt
“Con módulos intercambiables cubrimos talleres y pequeñas series – perfecto para la comunidad.”
— FabLab Colonia
“Los regalos grabados en madera y cuero destacan frente al merch impreso.”
— Brandcraft Studio
Los Láseres de diodo también se pueden dividir en los siguientes tipos.
Estructuras abiertas: ligeras y modulares, ideales para mesas de makers.



Carcasas cerradas con extracción: seguras y aptas para el hogar.



Equipos móviles (cubo o trípode): flexibles para objetos grandes.


